Cristina Hazen: ‘Mi objetivo es clasificarme para el Campeonato Internacional de Jocketas de Madrid y, también, para el de Abhu Dabi’

El domingo 30 de mayo de 2021 es una fecha que nunca se le olvidará a Cristina Hazen. Ese día consiguió su primera victoria como jockey profesional con “Mrs. Jennings”. Actualmente trabaja a diario en la preparación de Valentina Burgueño y Carlos Fernández. Hemos aprovechado la efeméride para hablar con ella sobre sus sueños, metas, ambiciones y obstáculos.


Woman O’War: Cuéntanos un poco más de tu historia en este mundillo, ¿de dónde te viene la afición a los caballos?

Cristina Hazen: La afición me viene desde pequeñita. Empecé montando con 7 años en la hípica y, bueno, hasta por lo menos los 21-22 años estuve compitiendo y trabajando en la hípica. Soy TDE (Técnico Deportivo en Equitación), daba clase a los niños. Y también competía en salto y completo.

Ya en las últimas hípicas donde trabajé, me encontré con una compañera que también montaba como amazona en el hipódromo y, uno de los mozos, era ex-jockey. Y a mí, que siempre me ha gustado hacer lo más extremo con los caballos y me faltaba por probar las carreras, les pedí si podía acompañarlos un día. Les dije que era la ilusión de mi vida. Y aquel ese día de prueba se ha convertido en 7 años.

Posteriormente, tuve que dejar la hípica porque es imposible compaginar ambas cosas. Aunque es verdad que ahora he vuelto a retomarla un poco.

Fuente: Salva Maroto

Wow: Posteriormente, en el años 2019, te sacaste la licencia de jockey profesional, ¿por qué? ¿qué te animó a dar el paso?

CH: Yo me saqué la licencia como amazona primero. Sobre todo, porque quería probar, a ver qué tal se me daba como amateur y después decidir si me hacía profesional. Y la verdad es que montar como profesional me daba miedo en el sentido de batirme con jockeys. Me parecía más fácil destacar como amateur.

Lo que pasa es que monté muy poquito como amazona, sólo una carrera de exhibición que, además, gané. También me dieron otra monta en las nocturnas y, después de eso, tuvimos el parón de las carreras. Entonces me fui a vivir en San Sebastián y competí en Francia porque aquí no había carreras.

Después se creó el Jockey Club y no me dieron la licencia como amazona. Pasé varios años de debate con la AEGRI para ver si me devolvían la licencia y cómo yo tenía muy claro que quería seguir intentándolo, decidí hacerme profesional.

Ahora, tengo que admitir me parecía más complicado ser jockey profesional que amazona. Yo sabía que quería montar, pero no me veía preparada. Me pasé un par de años currándomelo bastante. Empecé a entrenar distinto, iba más seria, me fijaba en los jockeys, pedía mucho consejo… Y cuando me vi un poco preparada, no sé si de verdad o a mis ojos, decidí sacarme la licencia de profesional.

Poco después de sacarme el examen, yo estaba trabajando con Tiago [Martins], y la Cuadra Reverdite decidió darme mi primera oportunidad un 29 de junio de 2019.

Como bien sabes, es bastante difícil que te den oportunidades. Luego vino el COVID y se complicó más la cosa. Pero nunca he desistido. Siempre he querido pensar que en algún momento iba a llegar mi momento y mira, ¡el domingo [refiriéndose al domingo 30 de mayo, cuando ganó su primera carrera] llegó!

Fuente: Salva Maroto

Wow: Empezaste montando en la cuadra de Tiago Martins, ¿qué aprendiste en este patio?

CH: Con Tiago te diría que, sobre todo, aprendí el trabajo duro. Porque la verdad es que los portugueses son duros trabajando y montando. También aprendí a ser medio preparadora porque me tuve que ir yo con los caballos a San Sebastián y él se quedó en Madrid.

Por otro lado, venía muchas veces Ricardo Sousa a galopar a la cuadra y yo aprovechaba para preguntarle muchas cosas.

Pero, desde que me saqué la licencia, no estuve mucho tiempo más en este patio. A finales de verano tuve una caída en carrera, estuve lesionada un mes y, cuando volví a la cuadra, no había tanto trabajo y me tuve que cambiar de preparación.

Fuente: Luis Horcajada

Wow: Como ya has adelantado, debutas el 29 de junio de 2019 con “Carricklane” (cuadra La Reverdite) ¿cómo recuerdas aquella carrera?

CH: Como era mi primera carrera como profesional, estaba como un flan. Para mí era mucha presión. No quería decepcionar a estos propietarios a los que tengo mucho cariño. En especial a Javier y a Manuel Cunha.

Realmente íbamos a dar la vuelta. Habían comprado a la yegua hace poco y no estaba muy contrastada en España. Decidieron dármela a mí a ver qué tal lo hacía. Tiago sólo me dejaba dar dos palos máximo. Me dijo que hiciera un buen recorrido y que arreara hasta el final, estuviera primera o última. Y, bueno, estuve tercera. Que no está mal para ser un debut.

Fue muy emocionante y, aunque fuese un tercero, estuve muy contenta. Y disfruté de poder darle una alegría a esa cuadra.

Además, fue un día muy especial porque estaba mi familia; a la que le cuesta venir porque sufren mucho con lo que hago.

Fuente: Salva Maroto

Wow: Después vinieron más oportunidades. En total, en 2019 disputaste 6 carreras, las mismas que en 2020. Además, el año pasado conseguiste tus primeras colocaciones. Este 2021 no hemos llegado ni a la mitad de la temporada y ya llevas 5 carreras y tu primera victoria, ¿cómo valoras esta temporada?

CH: Este año lo había enfocado a insistir más todavía. Porque el año pasado, como no había corrido las carreras suficientes, no pude participar en el Campeonato Internacional de Jocketas y me dio mucha pena.

Y, además como por el tema del COVID no hubo el campeonato [de jocketas], mi cometido de este 2021 es puntuar para el campeonato y para poder también pedir la entrada en el Campeonato de Abhu Dabi.


Así que mi meta es llegar a las 25 carreras o 2 victorias para entrar en el Campeonato. Ya decidí que si no despuntaba un poco este año no iba a insistir más porque me estaba doliendo, es muy duro y sacrificado. Y las pocas oportunidades que me dan es para prácticamente para dar la vuelta. Pero como yo disfruto igual, yo voy corriendo y, al menos, puntúo para el campeonato.

Últimamente yo veía que daban más montas a chicas, especialmente a Mila desde que ganó su primera carrera. Y me quedó claro que hasta que no ganara, no era nadie. Así que el domingo para mí significó muchas cosas. Además, tuvo un valor muy sentimental, porque a una persona muy importante para mí, que ya no está con nosotros, le hice una promesa hace 3 años. Y hasta ese día no pude cumplirla.

Por eso, cuando crucé la meta y me vi ganadora, quería pensar que se me abría la puerta a montas mejores. Y creo que está siendo así, porque esta semana ya me han dicho que voy a montar para el Marqués de Miraflores.

Por otro lado, Christian y su mujer estaban muy emocionados. Ya me han dicho que la yegua, de momento, me la voy a quedar yo. Así que ahora estoy con bastante más ilusión. Porque lo del domingo fue un chorrazo de ilusión.

También tengo que admitir que, ahora, me ha cambiado la cabeza. Además del Campeonato, quiero estar en el top. Voy a empezar a entrenar más, también por las tardes. Estar más en forma, más fuerte. Creo que está difícil pero ya me demostró el domingo que no era imposible.

Fuente: La Biblia Burrera

WoW: Háblanos un poco más de esta carrera ¿Cómo viviste la victoria con Mrs Jennings? ¿Creías que tenía posibilidades?

CH: Sí, yo creía que tenía posibilidades de estar en el trío. Pero nunca pensé que yo fuese a ganar. La esperanza es que era un lote un poco más flojo que el anterior. Es verdad que la última vez Christian me mandó ir en punta y, cuando corrió la yegua estuvimos séptimas. Pero, aunque estuviera sólo séptima, yo le dije a Christian que la yegua me había gustado y que tenía un poquito de calidad y un apunte de calidad. Que yo pensaba que podía ser una yegua divertida de hándicap, pero que yo la correría desde atrás.

Porque la yegua tiene mil metros muy buenos, pero los últimos doscientos le costaban. No me contestó ni el mensaje. Y yo dije “no tenía que haberle dicho nada. No sé si me he columpiado y no me la va a dar más en la vida…” y, a los días, me llamó y me volvió a dar la monta. No volvimos a hablar hasta el paddock y, ahí me dijo “¿te acuerdas lo que me dijiste en el mensaje? Pues lo vamos a probar”.

Me dijo que la intentáramos tapar, cosa que no es fácil. Porque sale fuerte de los cajones, sale muy ardiente. Me dijo que la tapara hasta los últimos 400m-300m y si veía hueco y respondía, que lo pelease.

Además, es verdad que en el calentamiento la yegua estaba más tranquila que en la carrera anterior. Dije bueno, igual esto también me favorece.

Entramos en los cajones y yo tenía claro lo que tenía que hacer. La sujeté en la salida, porque sabía que sale fuerte. Y funcionó. Aunque me costó bastante taparla. Y tampoco quería pelearme con ella porque no quería desgastarla.

Fuimos progresando mientras el resto se fue abriendo hacia el exterior. Hubo un momento en el que pensé que me iba a quedar encerrada y dije bueno a ver si veo un hueco y puedo llegar al trío, porque yo notaba que tenía yegua. Cuando vi el hueco, vi que el resto de jockeys arreaban un poco y me dije voy a esperar un poquito más y… ¿sabes lo que es ver el cielo abierto? Pues así. Vi el hueco. La yegua responde. Y, de hecho, me vine tan arriba que me multaron por exceso de palos. ¡Pero ya les dije a los comisarios que no me importaba, que la pago tranquila!

A pocos metros del final vi a un lado a Janacek y a otro a Valle y dije “esto ya está hecho”. Y fue pasar la meta y me vinieron muchos recuerdos a la mente que no puedo ni explicar. Fue uno de los momentos más bonitos de mi vida por todo lo que me ha costado llegar ahí. De hecho, sigo poniéndome la carrera y me echo a llorar.

Al día siguiente me pasé por la cuadra y les llevé regalos a todos, porque son parte fundamental del equipo y muchas veces son la parte olvidada. Y, ¡también le llevé regalos a la yegua!


WoW: Actualmente tienes licencia de jockey profesional, ¿quieres vivir de esto? ¿lo ves posible?

CH: Pues la verdad, hasta el domingo no lo veía posible. Porque lo estaba viendo muy difícil. Yo no soy de rendirme fácilmente pero también quiero ser realista. Veo mucha gente frustrada en el hipódromo porque quiere y no puede. Y, además, condicionan toda su vida a esto y los veo infelices y entristecidos.

Es verdad que yo dije que, si veía la posibilidad de dedicarme profesionalmente a esto, iba a ir a por ello. Y hasta el domingo tenía mis dudas y aunque fuese por correr el campeonato, iba a insistir este año. Por vivir la experiencia y tener una batalla más que contar en la vida. Porque consideraba que en España lo tenía muy complicado para dedicarme profesionalmente a este mundillo. Y no me atrevía a ir a ninguna parte hasta que no tuviese un pequeño palmarés aquí.


Hasta el domingo no esperaba dedicarme a esto profesionalmente y, después de lo del domingo, quiero creer que ahora sí es posible. Si quiero ser sincera conmigo misma, tengo que admitir que me puedo esforzar más. Y sin estar al 100%, ya lo estoy haciendo bien, creo que trabajándolo mucho más lo puedo conseguir.

Fuente: Salva Maroto

Wow: Hablemos ahora de la situación de la mujer en el turf ¿Cómo valoras el descargo a las jocketas y amazonas?

CH: Yo creo que nos ha ayudado a todas bastante. Porque es cierto que antes del descargo era dificilísimo montar. Sobre todo, siendo mujer. Sé que sonará a tópico, pero si eres mujer te miran el doble.

Sé que hay mucha gente que está en desacuerdo con el descargo porque creen que nos están dando ventaja. Pero yo no lo veo así, creo que es una ayuda. Y si el propio código francés, que hizo un estudio donde determinó que había más chicas que chicos que dejaban esta profesión y, además, creyeron que el descargo era la manera de hacer este deporte más equitativo; es que algo de razón hay. Sin ir más lejos, el primer año que pusieron el descargo Mickaelle Michel destacó mucho. Y al final es una ayuda más, como también se ayuda a los jockeys jóvenes.

El descargo es la oportunidad para demostrar si valemos o no. Y, si valemos, perderemos el descargo y ya no habrá polémica. Pero, hasta entonces, que nos faciliten un poco las condiciones.

En el hipódromo siempre ha predominado la idea de no dar más montas a las mujeres porque dicen que no tenemos la misma fuerza. Pero no estoy de acuerdo. Para nada. Cualquier hombre o mujer, si se esfuerza y es constante, puede hacerlo. Además, las mujeres somos más livianas. Si yo me tengo que quitar dos kilos para dar los 52kg y el hombre se tiene que quitar ocho, no considero que tenga más fuerza que yo.

Además, por ejemplo, Nieves descarga sólo kilo y medio porque ya tiene las veinticinco victorias y no creo que tenga más ventaja que otros jockeys que, por lo que sea, también descargan kilo y medio.


WoW: En definitiva, ¿crees que todavía existe discriminación en el turf?

CH: Sí, lo creo. Por ejemplo, una cosa que nos duele es que cuando ellos ganan son “el jockey” y, nosotros, somos “la chica”, “la niña”, “la gran aficionada” … yo no soy aficionada, yo soy profesional. Esas cosas, aunque sean pequeñas, duelen. Pero a mí y a cualquier mujer que monte.


WoW: ¿Tienes que “pelear” mucho las montas? ¿O te llaman los preparadores?

CH: La verdad es que las peleo. De 20 noes piensas que igual hay un sí. Yo cada semana intento ser realista a quien llamo, porque hay que tener los pies en la tierra. No puedo llamar a pedir un favorito, porque no me lo va a dar nadie. Intento llamar en proporción a caballos que creo que me van a dar la monta. Y la gran mayoría de veces la respuesta es no.

Y, luego bueno, hay otras veces han sido los preparadores que me han llamado. Cuando monté a “Zebullet” me llamaron, cuando monté a “Rockola” o cuando competí a “Save the Date” …. Sobre todo, porque les interesaba el descargo.

De hecho, ha habido preparadores que han llegado a matricularme, ¡sin decirme nada!

Fuente: Salva Maroto

WoW: ¿Qué crees que puedes aportar como jockey? ¿Cuáles son tus puntos fuertes?

CH: Me gustaría demostrar, como está demostrando Nieves, que si se quiere se puede y que da igual ser hombre o mujer.

Y no sé si es porque me he criado de otra manera o porque vengo de la hípica, pero creo que puedo aportar cosas de la equitación. El problema es que cuando intentas introducir cosas de la hípica, se cierran en banda. Pero, en cambio, utilizamos muchas cosas de hípica (filetes, alemanas…) y creo que puede ser un buen plus para el turf.

Finalmente, creo que también puedo aportar un poco de renovación. Al final, los jockeys top nunca van a estar ahí y hay que ir buscando relevos.


WoW: ¿Qué caballo (de España) te gustaría montar?

CH: Por querer, ¡todos!… No obstante, uno que me haría muchísima ilusión y quiero creer que puede ser un caballo que puede pelear los grandes premios es “Zibary”. Le tengo mucho aprecio y puede ser un gran caballo.

También me haría mucha ilusión, más por el preparador que por el caballo, montar para Juan Luis Maroto. Porque se ganó mi respeto desde hace años. Y, de su cuadra, me encantaría probar a “United States”.

Y, claro, montar para el Marqués de Miraflores me hace mucha ilusión, sea el caballo que sea.

También te diría que me encantaría montar a “El Guanche”. ¡Me enamora! Me parece un caballazo. Creo que en su aventura en Inglaterra tampoco tuvo mucha suerte porque allí es muy difícil destacar. Pero es un caballo que, para España, va a ser un caballazo. Y, también, su hermana “Maracay”. Me encantó en la Poule.

Y luego te escogería también “Emin”. Vino con muchos problemas en una mano. Era un caballo que venía desahuciado y fíjate qué caballo ha sido. Por todo lo que ha pasado ese caballo, me gustaría montarlo, la verdad.

Y, finalmente, me gustaría hablar otro caballo que compramos con muchos problemas, que es mío y desde que lo compré no he podido correrlo. Afortunadamente ahora parece que sus problemas están solucionados y está trabajando mejor que nunca. Es “Last Drink” (hermano de “Entrecopas”) y me haría mucha ilusión correr el Gladiateur con él.


WoW: Finalmente, ¿dónde te ves en 5 años?

CH: Me gustaría, si el cuerpo me lo permite, seguir montando en carreras. Y, si no pudiese ser, me gustaría ser preparadora. Me he marcado montar hasta los 40 porque esto es tan absorbente y sacrificado que, a esa edad, me gustaría tener una vida más tranquila.


Y, cuando me retire, me haría mucha ilusión ser preparadora. Y, si no puede ser, volvería a la hípica.