Ana Velloso Álvarez: ‘ahora mismo somos como un hospital COVID pero de Rinoneumonitis equina’

Fuente: Levante-EMV

por Woman o’War

Ana Velloso Álvarez es jefa de servicio de cirugía y del servicio de equinos en el Hospital Veterinario del CEU de Valencia. Este hospital se ha convertido en la “zona cero” del actual brote de rinoneumonitis, cuyos primeros casos se localizaron en el CES VALENCIA TOUR. Velloso ha podido hacernos un hueco para charlar sobre esta enfermedad y el día a día en el hospital.

Ana Velloso Álvarez nació en Valladolid, pero ella se considera cántabra de adopción. Estudió Veterinaria en la Universidad de León, completando su último año de estudios en la Universidad de Bolonia (Italia), gracias al programa Erasmus.

Desde que acabó la carrera, su objetivo era especializarse en el área de cirugía y, para ello, ha realizado diferentes prácticas en España, Bélgica, Canadá y Estados Unidos. Finalmente, obtuvo la residencia en cirugía de caballos en la Universidad de Auburn (EEUU) y, mientras trabajaba allí, realizó su doctorado sobre el uso de terapias regenerativas en el tratamiento de la osteotrosis en caballos.

Tras doctorarse, permaneció un año más en Oakland y en octubre de 2020, se incorpora al equipo del Hospital Veterinario del CEU en Valencia. Actualmente, es jefa de servicio de cirugía y del servicio de equinos.

¿Qué síntomas presentan los caballos afectados por el brote actual de rinoneumonitis? ¿Por qué es tan preocupante este virus?

Los caballos afectados tienen un 30%-40% con sintomatología nerviosa. Esto es muy grave, porque vemos caballos que presentan desde una leve descoordinación hasta signos neurológicos centrales (depresión, convulsiones, semi comatosos…) Hay caballos que no pueden mantenerse en pie y necesitan ayuda de un arnés.

En líneas generales, hay diferente tipo de sintomatología, aunque la más preocupante es la nerviosa.


¿Cómo combatís el virus? ¿Qué tratamiento necesitan los caballos afectados?

Desafortunadamente no tenemos una medicación que ataque este virus. Existe una medicina, llamada valaciclovir que reduce la carga viral, pero todavía no sabemos hasta qué punto funciona bien o no. Se da preventivamente, sobre todo en casos como el actual, con tantos caballos afectados.

Además, los caballos afectados se tratan con terapia de soporte y fluidoterapia. Como tienen inflamación a nivel sistémico-nervioso, se usan corticoesteroides, antinflamatorios sistémicos, sueros hipertónicos, DMSO… que son tratamientos sistémicos y de soporte, para evitar los efectos inflamatorios que se producen por el virus.

Una cosa muy importante es que necesitamos la ayuda de polipastos y fajas para mantener a los caballos de pie. Está siendo un trabajo muy intenso. Inicialmente nosotros sólo admitíamos caballos en la parte de aislamiento. Ya que es donde podemos mantener un buen trabajo donde estos caballos no van a estar en contacto con otros caballos ajenos al brote, porque, aunque es un virus que no se contagia a humanos, sí se contagia entre caballos por el aire.

Pero llegó un punto en el que había tal cantidad de animales afectos que tuvimos que abrir nuestras puertas para todos los caballos. Y ahora somos como una especie de “hospital COVID” pero de herpes y sólo cogemos caballos que están relacionados con el virus.

A día de hoy, hemos admitido 26 caballos.


¿Cómo lo estáis llevando en el hospital? ¿Habéis recibido el apoyo de particulares y empresas?

Hemos formado un equipo muy bueno. Es un equipo muy joven y esta situación nos ha hecho convertiros en un equipo muy sólido y estamos trabajando muy bien juntos.

Hemos recibido el apoyo de los propietarios, que están siempre muy agradecidos de que podamos haberles ayudado.

Nos están apoyando algunas empresas. Por un lado, la FEI, que nos ha ayudado a movilizar más boxes fuera del hospital para tener una zona de aislamiento para caballos que ya no tienen sintomatología y, poco a poco, se van encontrando mejor.

Además, también hemos recibido suplementos de Audevard y city poke nos trae comida los viernes.


¿Qué deben hacer los propietarios para evitar la propagación del virus? ¿Y cuáles son los primeros síntomas de la enfermedad?

La vacunación es muy importante. Aunque ahora mucha gente se estará preguntando por qué les ha pasado si vacunaron a sus caballos. Pero realmente es muy importante transmitir la idea de que hay que seguir vacunando para frenar la transmisión de este virus. Pero la vacunación no debe hacerse en el momento agudo de la enfermedad, sino a posteriori.

Los propietarios o jinetes deben mantener medidas de seguridad y aislar a los caballos con síntomas. Es importante conocer los primeros síntomas, como fiebre o abatimiento. Si tú sabes que tu caballo ha estado en contacto con el virus, hay que llamar al veterinario y se le toma una muestra para hacer una PCR. Si el resultado es positivo, hay que mantener al caballo en aislamiento y los humanos que estén en contacto con ellos también deben tomar medidas, como usar guantes, no usar los materiales de un caballo a otro…