Nos llega la triste noticia del fallecimiento de posiblemente el mejor veterinario de los últimos tiempos, el Doctor Hans Georg Stihl.

Tenia el gusto de conocerlo de cerca, incluso ser de las afortunadas que teníamos su teléfono personal para cualquier consulta. Era reservado con su vida personal, de buen comer y con un sentido del humor muy particular y un amante a dar paseos con su coche de caballos acompañado de su mujer.

A nivel profesional era un trabajador incansable. Amaba su trabajo, a sus pacientes por encima de todo, y los mejores jinetes del mundo tanto de Doma Clásica como de Salto únicamente confiaban en su trabajo. Polémico en algunos momentos de su carrera pero cuando hablabas con él del tema, le quitaba hierro al asunto y te terminaba diciendo que lo único que le importaba era la salud de los caballos.

Hay gente que debería ser eterna y usted Dr. Stihl es uno de esos casos… Gracias por tanto aprendido y compartido en estos últimos 12 años. Descanse en Paz.